Precio del ganado en pie subió 40 por ciento en menos de 1 año
PARAGUAY 27 (ANIA) La cotización del ganado en pie en las ferias de remate ha aumentado prácticamente un 40% en los últimos nueve meses, y así como están las cosas, la tendencia es de que suba aún más debido a que están entrando a competir fuertemente los frigoríficos y exportadores.De esta forma, el sostenido crecimiento de las exportaciones de carne castiga al mercado interno con precios cada vez más altos.
Según datos estadísticos de las ferias de remate bovino, en junio del año pasado el precio máximo que se pagaba por un novillo bueno era de 3.595 guaraníes el kilo/vivo. Esto permitía a los faenadores entregar carne limpia a las carnicerías por mucho menos de lo que hoy se comercializa.
A partir de entonces la cotización del ganado en pie comenzó una carrera vertiginosa hacia arriba, ya que para setiembre el novillo se vendía a no menos de 4.049 guaraníes el kilo/vivo.
Actualmente el novillo es ofertado en las ferias a prácticamente 5.000 guaraníes el kilo/vivo, llegando incluso a los 5.025 guaraníes el kilo/vivo, prácticamente un 40% más de los precios que se pagaban nueve meses atrás. O sea, la suba en la cotización del ganado en pie no se detiene y, por el contrario, tiende a ir creciendo, ya que cada vez es más fuerte la presencia de los frigoríficos y los exportadores en los remates, según manifestaron los propios rematadores y comerciantes del ramo.
Esta situación se debe principalmente al también sostenido aumento de las exportaciones de carne vacuna, que el año pasado alcanzaron las 130.000 toneladas y para este año ya se apunta a las 200.000 toneladas.
A pesar de que la competencia de los frigoríficos en los remates afecta directamente a los precios para el mercado interno, porque si sube el valor del ganado en pie, necesariamente aumenta el precio del ganado al gancho (hoy a 8.300 guaraníes el kilo y a solo 7.000 guaraníes el kilo en el mes de junio del 2005), nada se puede hacer, según manifestaron fuentes del sector oficial, para controlar esta situación.
Nuestros informantes comentaron que solo aquellos frigoríficos que envían carne a mercados muy exigentes, como Chile o Israel, no pueden exportar carne de animales comprados en ferias. Sin embargo, la mayoría de las industrias frigoríficas que exportan tiene pedidos también de mercados menos exigentes como Rusia y, por lo tanto, para abastecer estos mercados sí pueden adquirir animales de las ferias.
De esta forma, el crecimiento de las exportaciones seguirá afectando en forma directa al mercado interno, castigando al mismo con altos precios de la carne, uno de los principales rubros de la canasta familiar.
A partir de entonces la cotización del ganado en pie comenzó una carrera vertiginosa hacia arriba, ya que para setiembre el novillo se vendía a no menos de 4.049 guaraníes el kilo/vivo.
Actualmente el novillo es ofertado en las ferias a prácticamente 5.000 guaraníes el kilo/vivo, llegando incluso a los 5.025 guaraníes el kilo/vivo, prácticamente un 40% más de los precios que se pagaban nueve meses atrás. O sea, la suba en la cotización del ganado en pie no se detiene y, por el contrario, tiende a ir creciendo, ya que cada vez es más fuerte la presencia de los frigoríficos y los exportadores en los remates, según manifestaron los propios rematadores y comerciantes del ramo.
Esta situación se debe principalmente al también sostenido aumento de las exportaciones de carne vacuna, que el año pasado alcanzaron las 130.000 toneladas y para este año ya se apunta a las 200.000 toneladas.
A pesar de que la competencia de los frigoríficos en los remates afecta directamente a los precios para el mercado interno, porque si sube el valor del ganado en pie, necesariamente aumenta el precio del ganado al gancho (hoy a 8.300 guaraníes el kilo y a solo 7.000 guaraníes el kilo en el mes de junio del 2005), nada se puede hacer, según manifestaron fuentes del sector oficial, para controlar esta situación.
Nuestros informantes comentaron que solo aquellos frigoríficos que envían carne a mercados muy exigentes, como Chile o Israel, no pueden exportar carne de animales comprados en ferias. Sin embargo, la mayoría de las industrias frigoríficas que exportan tiene pedidos también de mercados menos exigentes como Rusia y, por lo tanto, para abastecer estos mercados sí pueden adquirir animales de las ferias.
De esta forma, el crecimiento de las exportaciones seguirá afectando en forma directa al mercado interno, castigando al mismo con altos precios de la carne, uno de los principales rubros de la canasta familiar.



